lunes, 2 de mayo de 2016

Cerrando existencia



Ese mini-instante, menos de un segundo, antes de morir y de difuminarnos, cuando aún quede un poco de "yo", el tiempo y el espacio se difuminarán con nosotros y eso hará que experimentemos en un no-espacio atemporal lo que sea necesario para que usted cobre conciencia de lo que hizo en su existencia. Pasarán por ustedes hasta los más ínfimos detalles, sentirán el peso de lo que no pudieron cumplir y cerrar. Aquello que quedó abierto, en recurrencia, generará la sensación de «qué estúpido fui, me empeñé en hacer difícil lo fácil, fui cruel e injusto conmigo» que culminará con un perdón hacia nosotros mismos y supondrá la suficiente energía como para cerrar la octava o ciclo que corresponde a la existencia. Tras ello, estaremos en total paz y podremos empezar una nueva octava o ciclo que continúa la octava de Vida, dónde seguiremos peleando contra nosotros mismos por cerrar aquello que quedó abierto.

Por eso, y aunque se que es complicado, hagan todo lo posible por cumplir con la sencillez de vuestro Ser. No importe que tan mal hagan las cosas, lo único importante es que sean sinceros con ustedes mismos. Traten de ser justos con ustedes y los demás, traten de ser objetivos, y no caigan en las trampas del ego. Lo mejor que pueden hacer es tratar de cerrar todo aquello que tienen pendiente, lo que es recurrente, pues la muerte no avisa. Entonces estaremos nosotros en calidad de juzgado y juzgador, aplicando la ley verdadera, la ley del AMOR, y esta implica la más absoluta Objetividad y Justicia.

 Nos despediremos con un hasta luego y con mucha resignación: «qué tonto has sido, era tan fácil dejarse llevar, y contemplar la gran Belleza que contenemos y nos contiene, fluir sin miedos. De verdad, era tan fácil Vivir respirando la Libertad que Soy. Era muy fácil...».